Dots convierte el agente persistente en un problema de permisos, no de conversación
OpenAI ha presentado Dots, agentes que trabajan de forma continua en un ordenador cloud propio y se conectan a miles de aplicaciones. La novedad no es que respondan mejor, sino que mantienen proyectos vivos, actúan entre sesiones y obligan a diseñar quién puede hacer qué, durante cuánto tiempo y con qué aprobación.
Por Rubén Campoy5 min de lectura
